Los proyectos de Notre Dame que nunca se harán


Hace un año, el 15 de abril, el corazón de casi todos nosotros se encogió al ver la catedral de Nôtre Dame en llamas. En el incendió se derrumbaron la aguja neo-gótica construida por Viollet Le Duc y parte de la cubierta.

Tal fue el impacto, que miles de despachos y arquitectos del mundo, se pusieron a dibujar. Surgieron propuestas de todo tipo, aunque nunca se harán, pues la intención de la ciudad es reconstruirla tal y como fue (en nuestra opinión, un error).

Por ello, ha modo de homenaje, hemos querido dejaros aquí las propuestas que más nos gustaron. A pesar de que creemos que no debe reconstruirse, ni ignorar que es un lugar de culto antes que una atracción turística; como a todos, nos gusta soñar...

Mysis Studio propone convertir la cubierta en un invernadero transitable con fines educativos. Aunque la función deja bastante que desear y se aleja de la espiritualidad del edificio, pero nos encantaría soñar con los readers nocturnos que hicieron y pensar que desde la nave central ves el cielo.





El equipo newyorkino formado por un arquitecto y una artista, Soltani+LeClercq propone tratar Notre Dame como una ruina protegiéndola con andamios propios de la arqueología. Estos forman un edificio translucido que se puede recorrer por todo su perímetro interior a través de unas rampas y en el que se pueden proyectar imágenes. Un experimento fantástico que transforma la catedral en una pieza urbanísticamente muy distinta a la que fue.





Por último, Ulf Mejergren Architects proponen, desde el sarcasmo, convertir la cubierta de la catedral en una piscina infinity. Una gamberrada en toda regla, que surgió como respuesta a las millonarias donaciones que hicieron empresas privadas poco después del incendio y a las que el gobierno francés concedió beneficios fiscales.



Las tres son propuestas que hacen volar nuestra imaginación y nos enseñan posibilidades, las virtudes y los defectos que no conocíamos de uno de los edificios más famosos del mundo.

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