Munich Stadium, 1972.


Si todos los estadios fueran como el de Frei Otto, a mi ya me habrían engañado más veces para ir a ver el futbol.

Con el nuevo proyecto del Camp Nou recién sacado del horno, la exposición del COAC de las propuestas del concurso y las primeras ideas para estadio Venezia en el despacho, he llegado hasta este maravilloso estadio de Frei Otto y Gunther Behnisch para las Olimpiadas de Munich de 1972.

Los arquitectos querían hacer un edificio completamente opuesto al de las olimpiadas de Berlin, oscuro y cerrado. Proyectaron así, una estructura en forma de "nube" que sirve de gradas, parasol y cubierta para las piscinas y los gimnasios. Se trata de una membrana de acero soportada por varios mástiles que la tensan y crean las curvas, como una carpa de circo.

El estadio estaba planteado como un espacio muy abierto, al lago que tenía delante, elevado por terraplenes. Este juego con la topografía permitía relacionarlo con actividades diferentes relacionadas con el agua, espectáculos, etc. 

Es un proyecto excepcional de paisaje e infraestructura. A pesar de su complejo sistema, 40 años después la estructura sigue intacta y, aunque se ha ampliado, es estadio sigue funcionando. ¿No hemos aprendido nada o qué?








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