OPINIÓN: Ruinas



El otro día Barcelona tenía luz de la película de "El pianista". 
Ya sabéis a que me refiero, los últimos rayos de sol fríos que bañan el silencio cuando la ciudad va dejando de vibrar.
Esa luz que transmite paz si tienes un buen día, pero que cuidado si no...
Una luz de cuadros románticos, de ruinas...



 Es justamente lo que me ha traído a escribir este post y lo que me ha recordado una frase que me dijeron en primero de carrera y que se quedó grabada: "Un buen edificio tiene una buena ruina". Estos días la he tenido rondando por mi cabeza.

Los arquitectos no dudamos en prestar especial atención a todo el pasado de un lugar, pero no somos capaces de pensar lo que vendrá después. Como si fuera trabajo de otro lo dejamos ahí, a la deriva; pero sin embargo el futuro es algo que se puede dibujar y en realidad nosotros no hacemos otra cosa más que eso.

Está claro que no construimos nada con la finalidad de destruirlo, pero tal vez habría que proyectar pensando en un pasado futuro, las cicatrices, el envejecer del edificio... o tal vez es algo que va por otro camino que el de construir... Creo que en el momento de arquitectura,de re-uso y rehabilitación en el que estamos, la ruina merece un punto de atención; porque no confío en que nuestras futuras ruinas tengan mucho que decir...

Por ejemplo, ¿No os inquieta saber qué pensarán los que vengan detrás de las ruinas del edificio de Toyo Ito para Fira Barcelona en L'Hospitalet? Ese gran monstruo de 240.000 m² brutos con dos helipuertos, 45 restaurantes... Me pregunto si lo podrían llegar a asociar con rituales como los de los egipcios (cuando se trata de otro tipo de rituales como el Sónar o el Mobile World Congress) o si les costará tanto imaginar nuestro modo de vida, como nos cuesta a nosotros el de los Hititas o los Asirios...

No sé. 
Tal vez no me entendáis, pero confío en que un % por pequeño que sea le siga dando al coco.



Fira Gran Vía.

Hubert Robert, ruinas. (1733-1808)






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